Los motores se despiertan: IndyCar el 6 de junio

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La IndyCar ha anunciado oficialmente que volverá a la acción el 6 de junio.

Será con motivo del Genesys 300 en el Texas Motor Speedway, que será el pistoletazo de salida para la temporada 2020 tras los pertinentes aplazamientos debido al coronavirus Covid-19.
Esta iniciativa parece confirmar que el automovilismo poco a poco empieza a ‘despertar’: Nascar volverá a la acción este mismo mes –concretamente el 17 de mayo–, IndyCar lo hará en junio y la Fórmula 1, si todo va según lo planeado, quiere regresar en julio.

La IndyCar ha anunciado además que este primer evento se llevará a cabo a puerta cerrada, sin aficionados, y toda la acción –entrenamientos, clasificación y carrera– estará condensada en una única jornada, la del sábado 6 de junio.

Por supuesto, la prohibición de público no será la única medida que tomará la categoría americana para celebrar en el óvalo de Texas su regreso a las pistas. Desde la organización han elaborado una lista con directrices para proteger a los participantes:

Directrices estrictas de acceso que limitan el número de personal en el circuito.
Un sistema de monitorización de salud para todos los participantes.
Se proporcionarán equipos de EPP a todos los que entren en las instalaciones, junto con pautas de uso.
Protocolos de distanciamiento social establecidos y meticulosamente mantenidos.
Formato de competición revisado para aumentar el distanciamiento.
Para hacer el evento en un día, la duración de la carrera en el Texas Motor Speedway se ha ajustado a 200 vueltas en lugar de las 248 vueltas anunciadas anteriormente.

Como no podía ser de otra manera, los responsables de la disciplina se han mostrado muy contentos por volver a la competición y tienen la esperanza de que toda la prueba se desarrolle de una manera segura.

«Estamos emocionados y listos para comenzar la temporada de IndyCar en el Texas Motor Speedway. Hemos trabajado en estrecha colaboración con Eddie Gossage, todo el equipo de TMS y los funcionarios de salud pública en un plan de acción que garantizará la seguridad de los participantes de nuestro evento junto con un emocionante regreso a la competición para nuestros pilotos, equipos y espectadores», comenta el presidente de IndyCar, Jay Frye.

«Estados Unidos necesita deportes en vivo y no van a creer lo que vean cuando el Genesys 300 irrumpa en sus salones en la televisión desde Texas. Uno de los eventos deportivos más importantes del mundo, la Indy 500, ha sido pospuesto hasta agosto por el coronavirus, por lo que toda esa energía acumulada, anticipación, frustraciones y ansiedad golpearán los sistemas nerviosos de los pilotos», agrega Eddie Gossage, presidente y director general del Texas Motor Speedway.

Por otro lado, desde la IndyCar aseguran que, en principio, el calendario que anunciaron el 6 de abril seguirá adelante, a menos que haya contratiempos de última hora.

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